La fachada este del edificio 1G de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universitat Politècnica de València alberga un mural de aproximadamente 15 metros de longitud que recorre la evolución de la informática. La obra, concebida para dar visibilidad al Museo de Informática, transforma el acceso al edificio en un espacio de divulgación cultural y tecnológica, invitando a quienes transitan por el campus a descubrir el patrimonio que conserva el museo.
El proyecto surge de la colaboración entre el Museo de Informática y la Facultad de Bellas Artes San Carlos de la Universitat Politècnica de València (UPV), en cuyo marco fue seleccionada la propuesta presentada por Alba Granell Mateo, estudiante del Máster en Producción Artística de la UPV, y que ha sido realizado por un equipo de cinco estudiantes de Bellas Artes. La iniciativa se desarrolló en la asignatura Pintura y Entorno, impartida por los profesores Juan Canales y Álvaro Porras. Como punto de partida, el alumnado realizó una visita al Museo de Informática, durante la cual pudo conocer sus colecciones y encontrar en su patrimonio tecnológico una fuente de inspiración para desarrollar la propuesta artística.
El hilo conductor de la composición es la evolución histórica de la informática. El mural propone un recorrido visual de izquierda a derecha que comienza con los grandes equipos informáticos operados por mujeres y avanza hacia la incorporación de los ordenadores a los hogares. Entre sus elementos destaca también la representación de un equipo de IBM, que contribuye a evocar las distintas etapas del desarrollo tecnológico.
Más allá de su valor artístico, la obra pretende acercar la historia de la informática a la sociedad, mostrando cómo han evolucionado los equipos y cómo esta tecnología ha pasado de ocupar grandes espacios y estar vinculada a entornos especializados a convertirse en una herramienta cotidiana. Al mismo tiempo, la intervención permite visibilizar la contribución de las mujeres al desarrollo de la informática, incorporándolas al relato histórico de esta disciplina.
El mural es, además, un ejemplo de colaboración entre distintas áreas del conocimiento dentro de la UPV. La unión de arte, historia y tecnología convierte la fachada en un recurso visual y divulgativo que refuerza la identidad del Museo de Informática y establece un vínculo entre el patrimonio tecnológico del pasado y la formación de las nuevas generaciones de profesionales.

